No al caballazo

CLÍNICAS ABUSIVAS QUE LUCRAN CON EL DOLOR AJENO

Publicado: 2020-06-28

Escribe: Gretell Rebaza Araujo

El viernes último, se firmó el contrato entre el Gobierno y la asociación de clínicas privadas, para poner en marcha los acuerdos sobre la tarifa y el mecanismo a través del cual se hará la atención de salud a los pacientes con covid-19; poniendo término a una larga negociación sobre el aspecto financiero, que no llegaba a resolverse, hasta el pasado miércoles en que un controversial mensaje político, el Presidente Vizcarra, las puso contra la pared, con un ultimátum de 48 horas, para llegar a un acuerdo, de lo contrario aplicaría el artículo 70 de la Constitución; la noche del mismo día se llegó a un acuerdo entre ambos.

El Gobierno, desde el inicio de la pandemia declaró la incorporación de las clínicas privadas, en el intercambio prestacional de salud, entre el sector público y privado; es decir ponerlas, a disposición de la población infectada por el COVID-19, cuando no encuentren cupos en los hospitales del Estado; éste asumiría todos los costos de atención requeridos; sin embargo a100 días del estado de emergencia, no había acuerdo; mientras tanto las clínicas privadas, venían escandalosamente lucrando con la salud, cobrando precios sobrevaluados por los servicios brindados a los pacientes infectados, como la toma de muestras moleculares, que llegaban a costar entre 400 a 500 soles por paciente, a pesar que el procesamiento lo realizaba el Instituto Nacional de Salud (INS), sin cobrar un sol; éstos cobros indebidos fue “la chispa que inicio el incendio”; las clínicas llegaban a facturar, por sus servicios de internamiento en una cama UCI entre 5,000 y 10,000 soles diario, esto multiplicado por los días requeridos de hospitalización ascendían a sumas exorbitantes. Las quejas y las innumerables denuncias de familiares de pacientes de COVID-19, por los cobros excesivos, no se hicieron esperar

Las clínicas privadas, venían haciendo lo que se les daba la gana, beneficiándose a costa de los enfermos por el coronavirus; bajo el pretexto “de libre mercado”, argumentaban que los cobros eran legales, pero las investigaciones dejaron al descubierto que eran precios sobrevaluados; no por tratarse de una actividad privada, podía estar ajena a la fiscalización del Estado; cuya lentitud la hace ineficaz y no oportuna, así la Contraloría informó que 18 clínicas privadas de las más reputadas, habían incurrido en presuntos cobros indebidos, aprovechándose de la crisis, las investigaciones continúan e involucran 102 clínicas a nivel nacional; por su lado el Gobierno entrampado en el proceso de negociación, demoró más de la cuenta permitiéndoseles operar abusivamente; Vizcarra había criticado la semana anterior a las clínicas privadas por su aprovechamiento; pero fue con el ultimátum dado, donde las clínicas se “murieron de miedo”; la polémica se abrió de inmediato, creando tensión, supuestamente Vizcarra “expropiaría” a las clínicas, para algunos era inconstitucional; esto por supuesto más basado en prejuicios ideológicos y políticos: más allá de que si lo era o no; la Constitución Política, reconoce el derecho a la vida y define la salud como un bien público y le confiere al Estado la función de velar por ella a través del sistema de salud, más aún si todos sabemos que estamos en un escenario de “ guerra” a causa de la pandemia, lo cual demandaba una salida extraordinaria, es decir que toda la infraestructura pública y privada se ha puesta a disposición del Estado, el fin era la salvaguardar la vida y salud de sus ciudadanos, o por el peligro de ser “estatista” dejarlos morir. La misma presidenta del Tribunal Constitucional, Marianella Ledesma, indicó que el Ejecutivo, tiene todas las prerrogativas constitucionales para ejercer control y supervisión, más aún en una emergencia sanitaria; afirmando “la salud es un servicio público que puede ser brindado por empresas privadas como son las clínicas, o también por el Estado, y es un servicio público porque está en juego la vida de las personas, su integridad y dignidad”.

Las clínicas y el MINSA llegaron a un acuerdo, no se crea por “solidaridad”, sino por el temor de ser intervenidas por el Gobierno, cuando ha quedado evidenciado, el aprovechamiento indebido y el lucro, en tiempos en que la solidaridad con las personas debe primar, más aún a sabiendas que en tiempos normales, obtienen grandes utilidades de ellas. El acuerdo comprende, una tarifa plana de 55 mil soles, por todo el tiempo de atención al paciente, que más o menos oscila entre 15 a 21 días de internamiento; será asumida por el Seguro Integral de Salud (SIS), EsSalud y las (IAFAS); esto demuestra que las clínicas tienen un amplio margen de ganancia, es increíble la diferencia, de 55 mil soles hasta 700 mil soles que cobraban por igual número de días a los pacientes, sus costos como se pueden ver son sobredimensionados. Como es sabido, la capacidad de respuesta de la salud pública es limitada, por ello se beneficiará a los que tengan EsSalud, (SIS), que pueden ser referidos hacia las clínicas privadas desde los hospitales, en los casos que éstos no dispongan de la oferta necesaria, e incluso a quienes tengan un seguro privado con un límite menor de cobertura y que, al no poder sostener el pago, requieran ser trasladados a la UCI de un hospital público; por ello se contará con una plataforma única de atención de camas; en lo que respecta a los 530 pacientes atendidos previo a este acuerdo, el MINSA revisará cada caso para ayudarlos. Se trabajará con auditores a fin de vigilar en las clínicas la marcha de salud del paciente, de esta forma se busca no exista ninguna barrera burocrática, ni demora para la atención de los pacientes. Esperamos así sea.

El problema del sistema de salud en nuestro país es estructural, y hoy quienes pagan las consecuencias de años de desidia y corrupción estatal, y en este caso del abuso de las clínicas, son las familias de los pacientes infectados con el virus, muchas de ellas sobre endeudadas, se encuentran asfixiadas en su economía.

Es por ello, que la reforma de nuestro sistema de salud es prioritaria, se necesita enfrentar el reto de contribuir a generar mayores niveles de equidad y solidaridad entre la población; en donde las personas con menos recursos puedan acceder a un servicio tan igual como una persona con suficientes recursos económicos.

Es importante abordar desafíos mediante reformas del modelo de gestión, del modelo de prestación y del modelo de financiamiento, así como a través de varios proyectos estratégicos, incluyendo una alta cobertura de salud, cuyo modelo de prestación de servicios de salud, entre en un proceso de generación de políticas y acciones con una mirada dirigida hacia el acceso universal de salud, que comprenda el fortalecimiento de los servicios de salud, así como el mejoramiento de infraestructura, equipamiento y capacitación del personal, donde ya no tengamos clínicas abusivas que lucren con el dolor ajeno.


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VISIÓN CIUDADANA

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